Vaya preguntita no? Muchos diréis “amigisssimo” del alma. Mis hijos seguro que piensan que cuando no existía el microondas nos tomábamos el café frio. Pero no, calentábamos la leche en un cacito. (No les he contado las  innumerables veces que se desparramaba la leche y la que se liaba en la cocina), pero es que ellos creen que la vida es fácil y no, no lo es, hay que luchar hasta el último aliento, pero este es otro tema…..

 

El microondas es un gran invento, que al parecer se debió a una casualidad, alguien buscaba otra cosa y encontró el invento del siglo. Fue tan fácil que a muchos les dio miedo y empezaron las leyendas urbanas.

Pero no son más que eso: Leyendas.

 

Nadie ha demostrado y cuando digo nadie es nadie, que sea perjudicial para la salud. Es como el wifi o  el móvil, que también emiten “ondas”, incluso la luz las emite y no por eso renunciamos a ella.

 

Funciona por ondas electromagnéticas que cuando se encuentran con imanes, los hacen moverse de un lado para otro.  Como los alimentos están compuestos en su mayoría de agua, sus moléculas  actúan como pequeños imanes que al recibir las ondas comienzan a moverse rápidamente y este movimiento genera calor (cómo cuando te  frotas fuerte las manos).

Así se calienten los alimentos y claro cuanto más agua contengan, antes y más se calentarán. Además todo esto se produce “dentro” del aparato y no salen al exterior, por supuesto hay que vigilar que el micro funcione correctamente y que se cierre la puerta correctamente, etc. Y se aconseja mantenerse a mínimo 30 centímetros del aparato mientras está en marcha.

 

Ahora que sabemos que lo podemos usar,  vamos a ver cómo hacerlo y los consejos y trucos que mí querida Isabel ha ido recopilando.

 

Consejos.-

Hay varios que son muy conocidos, espero, como que nunca se deben meter envases de aluminio y metales (ojo con los platos de las vajillas antiguas que suelen tener dorados o pintados a mano, etc, )

No debemos meter envases plásticos, salvo que tengan la etiqueta de aptos para microondas (Microwavable), ni dejar el papel film o de plástico en contacto con los alimentos al calentarlos.

 

La cocción o la elaboración de recetas o alimentos en el micro, es una buena opción, según los expertos pues la consideran una forma suave de cocinarlos y normalmente es lo más aconsejado, pues destruye menos nutrientes.

Destruye las bacterias, en general, pero también las “buenas”, probióticos, etc. por eso no es aconsejable calentar por ejemplo, la leche materna, después de usar el tormento del “sacaleches”, si la calentáramos en el micro, destruiríamos todas sus “ventajas”, ni yogures, alimentos fermentados etc.

También hay alimentos que soportan al microondas peor, las uvas pueden arder, el huevo crudo explotar y las patatas si no las pinchamos previamente con un tenedor. El  brécol o brócoli pierde muchas de sus propiedades y las zanahorias por su contenido en minerales, pueden echar chispas, nunca-nunca se debe calentar alcohol o comidas que lo contengan.